martes, 3 de febrero de 2009

Seguimos con pensar antes de hablar

HABLAR oportunamente, es acierto.
HABLAR frente al enemigo, es civismo.
HABLAR ante una injusticia, es valentía.
HABLAR para rectificar, es un deber.
HABLAR para defender, es compasión.
HABLAR ante un dolor, es consolar.
HABLAR para ayudar a otros, es caridad.
HABLAR con sinceridad, es rectitud.
HABLAR de si mismo, es vanidad.
HABLAR restituyendo fama, es honradez.
HABLAR aclarando chismes, es estupidez.
HABLAR disipando falsos, es de conciencia.
HABLAR de defectos, es lastimar.
HABLAR debiendo callar, es necedad.
HABLAR por hablar, es tontería.
HABLAR de Dios, significa mucho amor.

CALLAR cuando acusan, es heroísmo.
CALLAR cuando insultan, es amor.
CALLAR las propias penas, es sacrificio.
CALLAR de si mismo, es humildad.
CALLAR miserias humanas, es caridad.
CALLAR a tiempo, es prudencia.
CALLAR en el dolor, es penitencia.
CALLAR palabras inútiles, es virtud.
CALLAR cuando hieren, es santidad.
CALLAR para defender, es nobleza.
CALLAR defectos ajenos, es benevolencia.
CALLAR debiendo hablar, es cobardía.

El Silencio

gabriela Sander escribio estas palabras sobre el silencio, ese silencio que podemos escuechar muchas veces en nuestro corazon

Hay tanto por descubrir y conocer en el silencio. Haz a un lado la ruidosa confusión de tus propios pensamientos y, por un rato, presta atención sólo al refrescante silencio.La capacidad de pensar, de decidir, de llevar a cabo juicios sobre bases sólidas a partir de estar informado, es una bendición de enorme valor. Sin embargo, igual de valioso puede llegar a ser el aquietar esos pensamientos por un tiempo.Porque a veces puedes quedar tan fuertemente atrapado en tus propios pensamientos que todo lo que vives termina siendo filtrado y, muchas veces, oscurecido por ellos. Librarse, simplemente, de las fuertes ataduras de esos pensamientos que hasta incluso lastiman puede resultar útil, dejando así que la pura experiencia de tan sólo vivir te toque directamente.Déjate sentir la vida por ti mismo, en lugar de tan sólo quedarte en lo que piensas de ella. Acalla tus pensamientos y capta la experiencia.Es mucho lo que sabes a través de tus pensamientos. Y también es mucho lo que puedes llegar a saber dándoles un descanso de vez en cuando. - Gabriel Sander

jueves, 11 de diciembre de 2008

Donde esta la ilusion?

Como hemos avanzado en las comunicaciones!!!!, pero no hemos perdido emocion?

Lo qAnoche le contaba a mi hijita Nina un cuento infantil muy famoso, el de Hanzel y Gretel de los hermanos Grimm. En el momento más tenebroso de la aventura, los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer.
Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax narrativo: 'No importa. Que lo llamen al papá por el celular'. Yo entonces pensé, por primera vez, que mi hija no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura -toda ella, en general- si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi hija de cuatro años. Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían
solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía. Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace. ¿Ya está?
Muy bien. Ahora ponga un celular en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda. ¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un carajo?
La Niña, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las nuevas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad menor.
Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate.
Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.
Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.
Y Tom Sawyer no se pierde en el Mississippi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica.
Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí.
Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana.
Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.
Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la camisa.

La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicación fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y entonces ella, al despertar, se suicida de verdad. (Perdón por el espoiler.) Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis: ME HAGO LA MUERTA, PERO NO ESTOY MUERTA. NO TE PRCUPES NI HAGAS IDIOTECES. BSO. Y todo el grandísimo problemón
dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción 'Banda ancha móvil' de Movistar.
Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados. La tecnología, por ejemplo, habría desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría 'Cien años sin conexión': narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el Messenger.
La famosa novela de James M. Cain -'El cartero llama dos veces'- escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría 'El gmail me duplica los correos entrantes' y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.
Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, 'Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura', la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.
En la obra 'El jpg de Dorian Grey', Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.
La bruja del clásico Blancanieves no consultaría todas las noches al espejo sobre 'quién es la mujer más bella del mundo', porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90? la conexión y 0,60? el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.
Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente?
¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora? No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá. Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador. ¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre?
Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma.
Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan.
Nuestras tramas están perdiendo el brillo -las escritas, las vividas, incluso las imaginadas- porque nos hemos convertido en héroes perezosos.

martes, 21 de octubre de 2008

Tu actitud es todo

Actitud


Una mujer muy sabia se despertó un mañana,
se miro al espejo,
Y noto que tenía solamente tres cabellos en su cabeza.
'Hmmm' pensó, 'Creo que hoy me voy a hacer una trenza'.
Así lo hizo y paso un día maravilloso.

El siguiente día se despertó,
se miro al espejo
Y vio que tenía solamente dos cabellos en su cabeza.
'H-M-M' dijo,
'Creo que hoy me peinare de raya en medio'
Así lo hizo y paso un día grandioso.


El siguiente día cuando despertó,
se miro al espejo y noto
que solamente le quedaba un cabello en su cabeza.
'Bueno' ella dijo, 'ahora me
voy a hacer una cola de caballo.'
Así lo hizo, y tuvo un día muy, muy divertido.


A la mañana siguiente cuando despertó,
corrió al espejo y enseguida noto
que no le quedaba un solo cabello en la cabeza.
'Que Bien!' Exclamo.
'Hoy no voy a tener que peinarme!'



Siempre se bondadoso,
Porque cada persona que te encuentres esta peleando alguna
clase de batalla




La vida no es esperar a que la tormenta pase... ni es abrir el paraguas para que todo resbale......



Es aprender a bailar bajo la

domingo, 5 de octubre de 2008

Intentarlo

ACEPTÁNDOSE UNO MISMO

La posibilidad de aceptarse a sí mismo tal como uno es, sin protestar, ni amargarse, implica una comprensión amplia, tanto del proceso del amor por uno mismo (autoestima), como del proceso de la elaboración de las quejas y protestas dentro de nosotros mismos, cosas que resultan ser términos mutuamente excluyentes.

Esto quiere decir que si auténticamente te amas a ti mismo (aceptación), no deberías tener temores o miedos, y estarías en condiciones de enfrentarte con cualquier problema o situación adversa que la vida te depare, ya sea en lo personal como en cualquiera otra actividad de la que se trate.

En cambio si estás desconforme contigo mismo, por que no te gusta cómo eres, o no te gusta lo que haces, o los amigos que tienes, en fin por tantas cosas, entonces las quejas hacia los demás que no pueden hacer nada por ti, se convierten en una actividad imposible de defender o justificar.

Si encuentras en ti mismo y en los demás, cosas que te disgustan o molestan, en vez de quejarte, deberías empezar inmediatamente a hacer lo necesario para corregir esa situación. Cuando te sientes mal por cualquier situación o sientes que el mundo entero está en contra tuya, ERES TU EL QUE ESTA MAL, y para conseguir un cambio en tu vida, debes empezar por ti mismo.

De esta forma, te darás cuenta que todo el mundo empieza a cambiar, pero eso se consigue cuando tú te has decidido a mirar las cosas desde otra perspectiva.

Cuando la gente empieza a notar tu cambio, verás cuántos amigos nuevos conseguirás.

¡ INTÉNTALO !

domingo, 7 de septiembre de 2008

Gracias Guille por tu esfuerzo

1.- El esfuerzo siempre tiene su recompensa, el es cosa de valientes, de aquellos que no tienen miedo al fracaso, sino que lo ven como una oportunidad para levantarse y aprender de la experiencia para continuar adelante hasta lograr lo soñado. Esta es su recompensa.

2.- El esfuerzo nos permite entender que siempre se puede dar un paso más, que no somos de los que se quedan en el camino, de los que vence el cansancio, que al final del arco iris siempre hay un tesoro que encontrar y que allí nos esta esperando. Esta es su recompensa.

3.- El esfuerzo no nos deja ver puertas cerradas, nos permite ver puertas por abrir. Que por cada puerta que se cierra otras tantas se abrirán para encontrar lo que buscamos. Esta es su recompensa.

4.- El esfuerzo nos enseña a ver los problemas como: asuntos por resolver. Asuntos que al ser solucionados, nos permitirán avanzar al logro de nuestro objetivo. Esta es su recompensa.

5.- El esfuerzo nos hace sordos a las voces del fracaso y ciegos a las nubes negras que auguran una tempestad. Solo nos permite escuchar que si lo lograremos, que solo falta un poco mas, y nos permite visualizar no el monte por escalar sino, la satisfacción y alegría de estar en la cima. Esta es su recompensa.

6.- El esfuerzo nos permite conquistar donde otros fracasaron, nos autoriza a sentir en carne propia el significado de las palabras de Jesucristo: “al que cree todo le es posible”. El esfuerzo nos aprueba para ser ganadores. Esta es su recompensa.

7.- El esfuerzo nos dice que siempre podremos lograr nuestros sueños, pero para lograrlos, tenemos que aprender a tener nuestros ojos bien abiertos. Esta es su recompensa.

8.- El esfuerzo siempre será aquella acción indetenible, que alcanzara resultados y coronara nuestra vida con el excito. Aquella acción que no cree en el desanimo sino, en el volver a empezar. Esta es su recompensa.

9.- El esfuerzo no es simplemente una opción, es una decisión que deben tomar todos aquellos que desean otorgarse el triunfo, que por muy pequeño que sea para otros, siempre será su triunfo. Esta es su recompensa.

10.- El esfuerzo nos permitirá cumplir con el mandamiento y apropiarnos de la promesa de Dios que dice:” mira que te mando a que te esfuerces y seas valiente; ¡no tengas miedo ni te desanimes! porque el Señor tu Dios te acompañara dondequiera que vayas”. Esta es su recompensa.

Oportunidad

Los muertos aún hablan...
Aún viven, aún lloran,
Y forman parte del presente y del futuro.

Y tú aquí, lamentándote en un mar de lágrimas...
Mientras afuera tienes un mundo lleno de oportunidades
Esperándote...
Sal, sal de una vez por todas
Ya que nunca es tarde para volver a empezar
Para darte a ti misma otra oportunidad...
Para vivir como siempre soñaste,
Que no te importe el qué dirán... Sé tu misma… ya que así es la única forma
que conseguirás lo que tanto añoras.

Ya sécate esas lágrimas... que así no conseguirás nada...
No tienes nada que envidiarles...
Tienes las mismas oportunidades que ellos…
Tienes algo importante una cualidad, una posibilidad, un tiempo,

Tienes VIDA. Por eso intenta, trata, equivócate y aprende de tus errores.
Cae, pero levántate.
Lucha contigo misma... enfrenta tus propios miedos,
Pero nunca jamás te des por vencida...
Demuéstrales que puedes, si tu quieres ser como ellos.

Sal, sal que te están esperando...
Tropieza, pero vuelve a levantar...
Sal, sal, que nunca es tarde...
Sal, porque todo es posible...
Reúne tus fuerzas, tu valentía y sobre todo tu inteligencia...
Y levántate... y lucha... y trata,
Que nunca es tarde, para volver a empezar...